Pablo Malo
Pablo Malo

@pitiklinov

24 Tweets 17 reads Mar 03, 2022
El fenómeno del Chivo Expiatorio, según René Girard
“El ser humano es la criatura que no sabe qué desear y se vuelve hacia los demás para decidirlo.
-René Girard
René Girard es famoso por su concepto del deseo mimético: la mayor parte de lo que deseamos es mimético, o imitativo. Los humanos aprenden -por medio de la imitación- a querer las mismas cosas que otras personas quieren, igual que aprenden a hablar de la misma manera.
La verdad es que mis deseos son derivados, mediados por otros y que yo formo parte de una ecología del deseo que es más grande de lo que puedo entender. El deseo, como la gravedad, no reside autónomamente dentro de la persona, el deseo vive en el espacio entre las personas.
Girard estaba interesado en comprender cómo llegamos a querer cosas cuando no existe un instinto en la base de ese deseo. Según Girard, son los modelos (cosas o personas a las que imitamos) los que nos muestran lo que hemos de querer.
La gente se cree que son ellos los que eligen directamente sus deseos, que hay una linea directa entre ellos y las cosas que quieren como muestra el dibujo superior. La verdad sería lo que muestra el dibujo inferior, que hay un desvío hacia un modelo al que imita nuestro deseo.
La pregunta es, entonces, si el deseo es generado y modelado por los modelos, ¿de dónde sacan los modelos sus deseos? Respuesta: de otros modelos.
Todo esto tiene una importancia enorme en las redes sociales. Se habla de la adicción a los móviles y pantallas pero no se habla de la que es la amenaza metafísica más grave: nuestra adicción a los deseos de los demás. El deseo mimético es el motor real de las redes sociales.
Cada uno de nosotros tiene deseos que si se siguen hasta sus últimas consecuencias serían peligrosos: la mimesis descontrolada hace que los deseos se extiendan y colisionen porque la mayoría deseamos las mismas cosas. Caeríamos en una crisis mimética.
Girard observó que durante miles de años los seres humanos han dispuesto de una forma específica del protegerse de las crisis miméticas: focalizarse en una persona o grupo a la que expulsan o eliminan.
Este mecanismo tiene el efecto de unir al grupo y de proveer una salida para la violencia. Los individuos se protegen a sí mismos de lo que quieren -de sus deseos miméticos que les han llevado al conflicto- dirigiendo su deseo de vencer a los demás a un punto fijo.
Alguien que se ha convertido en un sustituto de todos sus enemigos, alguien que no se puede defender…un chivo expiatorio.
A lo largo de la historia, los humanos han recurrido al sacrificio para detener el conflicto o la crisis mimética. Cuando las sociedades se ven amenazadas por el desorden, utilizan la violencia para ahuyentar la violencia.
Expulsarán o destruirán a una persona o grupo y esta acción tendría el efecto de prevenir una extensión mayor de la violencia. Es decir, se contiene la violencia por medio de la violencia. Girard llama al proceso por el que esto ocurre el Mecanismo del Chivo Expiatorio.
El mecanismo del Chivo Expiatorio convierte una guerra de todos contra todos en una guerra de todos contra uno. Esto trae temporalmente la paz porque la gente olvida sus conflictos miméticos por un tiempo al descargar toda su ira sobre el chivo expiatorio.
El chivo expiatorio siempre es percibido como diferente, marcado con alguna característica distintiva de un forastero o extranjero, algo que les hace distintos. Son a menudos miembros del grupo que se considera que han violado la ortodoxia o los tabúes del grupo.
Su conducta les convierte en una amenaza para la unidad del grupo (lo ocurrido durante esta pandemia con los no vacunados es una buena ilustración del fenómeno). Se les llega a ver como un cáncer o unos monstruosos extraños que ha violado y destruido los vínculos sociales.
Eliminar al chivo expiatorio es la forma en la que el grupo recupera la unidad. Nadie está libre de ser convertido en un chivo expiatorio porque durante las crisis miméticas hay una distorsión de la percepción. Aquí veis los pasos que llevan al Mecanismo del Chivo Expiatorio:
El Fenómeno del Chivo Expiatorio tiene características muy interesantes que vemos todos los días en las redes sociales. Vemos que las acusaciones, como las lapidaciones, son peligrosamente miméticas y contagiosas.
Lo más difícil es hacer la primera acusación o tirar la primera piedra. ¿Por qué? Porque no hay un modelo para ella. Pero una vez que se hace la primera acusación las siguientes son mucho más fáciles porque se cambia la percepción de la realidad.
Una turba es un organismo hipermimético en el que los miembros individuales pierden su agencia individual. La violencia de la masa se ve como justa. Ellos no la empezaron, sólo están administrando justicia. El chivo expiatorio cumple una función religiosa.
Los sacrificios sustitutorios impregnan nuestra cultura. Girard consideraba el Mecanismo del Chivo Expiatorio como el prototipo de un acto religioso o sagrado. El sacrificio siempre parece justo y apropiado. Nuestra violencia es buena; la violencia del otro bando es siempre mala.
El problema del Mecanismo del Chivo Expiatorio es que controla el desorden social y el conflicto mimético y une al grupo por un tiempo. Pero tarde o temprano tiene que volver a repetirse siguiendo el ciclo que veis en la imagen.
En la civilización occidental moderna el Mecanismo del Chivo Expiatorio ha perdido efectividad, como una droga que induce tolerancia. Esta debilidad la podemos observar en los ciclos de 24 horas de las noticias, de la TV y de las redes sociales.
Sólo hace falta que pasen días, o a veces sólo horas, después del sacrificio de un chivo expiatorio para que se vuelva a pedir más sangre y destrucción.
Fuente:
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