Hablar de mercenarios hoy es hablar de los rusos de Wagner. Pero en el siglo VII a.C., los mercenarios por antonomasia eran los griegos. Hilo sobre arqueología de los soldados de fortuna.->
En el siglo VII a.C. los varones griegos empleaban buena parte de su tiempo guerreando unos con otros, entrenándose o haciendo deporte. Resultado: estaban cuadrados y eran máquinas de matar.->
Normal que se los rifaran los grandes estados de la época. Además, la situación no era maravillosa en Grecia (es la época de la colonización) y probar suerte como mercenario era una opción para salir de la pobreza. O palmas o te forras.->
Quien dice como mercenario dice como pirata. En 664 piratas jonios y carios les dieron una tremenda paliza a las tropas del faraón Psamético I en el delta del Nilo. Impresionado, los contrató como mercenarios.->
Los griegos vivían en un inmenso campamento en Tell Dafana, cerca del Sinaí, donde se calcula que pudo haber 20.000 personas. Han aparecido miles de objetos griegos. Y no se quedaron ahí. Porque ser mercenario era, entonces como hoy, ver mundo.->
Y vaya si lo vieron. Viajaron hasta el sur de Egipto y dejaron grafitis con sus nombres y procedencias en los colosos de Ramsés II, en Abu Simbel. Pero ser mercenario también tenía sus riesgos, evidentemente. Y más a fines del s. VII.->
En esa época el Próximo Oriente estaba en llamas. El Imperio asirio se derrumbaba. Los babilonios conquistaban una ciudad tras otra. Los asirios se retiraban a sus fronteras orientales.->
Y se refugiaban en Karkemish, en la actual frontera entre Turquía y Siria. Allí les viene a socorrer una fuerza egipcia con sus mercenarios griegos. Al faraón Necao II, hijo de Psamético, le preocupaba el creciente poder de Babilonia.->
Los babilonios se estrellan contra Karkemish en 607. Se vuelven a estrellar en 606. Pero regresan en 605. Y entonces tienen más suerte. Logran cruzar el Éufrates. Griegos, asirios y egipcios se refugian en la acrópolis. La situacion es desesperada.->
Pero nosotros los dejamos ahí y nos vamos a 1912. El British Museum lleva a cabo excavaciones arqueológicas en las ruinas de Karkemish. Las dirige el legendario Sir Leonard Woolley. Excavan unos cientos de turcos.->
Woolley en realidad aún no es legendario. Ni sir. Para eso tendrá que descubrir las tumbas reales de Ur (Irak) con sus tesoros y cientos de sacrificios humanos. Pero le queda una década para eso.->
Las excavaciones de Karkemish puede que no alcanzaran el renombre de las de Ur, pero los hallazgos fueron fabulosos: esculturas, frisos, inscripciones hititas.->
Y ceniza.->
Woolley encontró un gran nivel de destrucción. Estratos de ceniza, objetos carbonizados (como el enmangue de marfil del tuit anterior) y cientos de flechas. Los restos del asalto babilonio.->
La mayor parte de las flechas apareció en la entrada de la acrópolis, donde se debió de librar la última batalla. Para los defensores, era cuestión de vida o muerte. Al final fue muerte: cientos de huesos humanos lo atestiguan.->
¿Estaban los griegos entre los caídos? Sin duda. Lo sabemos por un objeto que apareció entre los restos de la destrucción: una greba (espinillera) de bronce de tipo griego.->
Los arqueólogos también encontraron el arsenal del ejército egipcio, incinerado. En su interior, cientos de puntas de flecha, jabalinas y una espada, junto a inscripciones con el nombre del faraón Necao y de su padre, Psamético I. Y un objeto singular.->
Un aspis, el gran escudo griego que define al hoplita. Con una representación de Gorgona en el centro. Un monstruo para petrificar al enemigo. El escudo todavía muestra huellas del incendio.->
Y yo me imagino a esos hombres griegos, asirios y egipcios, que hablaban tres lenguas distintas y venían de lugares remotos, luchando codo con codo en una ciudad extranjera. Y me pregunto en qué pensó cada uno de ellos antes de morir.->
Por casualidades de la historia, un joven arqueólogo que colaboraba con Woolley en las excavaciones de Karkemish se convertiría en breve en soldado aventurero. Se llamaba Thomas Edward Lawrence.->