Guerra en la Universidad
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@GuerraenlaUni

32 Tweets 7 reads Jan 19, 2023
En 1925 un falso conde viajó al corazón del Sáhara a buscar la Atlántida. No la encontró, claro, pero sí la tumba de una reina auténtica. Os lo cuento en este hilo:->
El falso conde es Byron Khun de Prorock (1896-1954). Un tipo misterioso y con una imaginación desbordante que a lo largo de su carrera de aventurero aseguró haber descubierto las minas del Rey Salomón, las ruinas de la bíblica Ophir y la Atlántida.->
No solo realizaba hallazgos prodigiosos, sino que le ocurrían, según su testimonio, todo tipo de peripecias. Trampas en tumbas, orgías, ataques de caníbales, tormentas de arena colosales, etc.->
Antes de que su imaginación se disparase, lo cierto es que llevó a cabo algunas excavaciones arqueológicas "normales". Concretamente en Cartago, entonces en la colonia francesa de Túnez, entre 1920 y 1924.->
Cartago estaba bien. Pero el quería ir al Sáhara. En principio, para estudiar las antiguas rutas comerciales que atravesaban el desierto. Pero lo que a él de verdad le ponía era otra cosa.->
La Atlántida. Había escuchado leyendas que hablaban de "ciudades enterradas en la arena y de razas extrañas" en en lo más profundo del Sáhara, en las montañas de Ahaggar. Y él estaba convencido de que esos montes era lo que quedaba del país de los atlantes.->
Prorock tenía una capacidad envidiable de vender la moto, porque enseguida consiguió financiación para atravesarse toda Argelia perfectamente equipado con vehículos y cámaras. En otoño de 1925 la expedición se puso en marcha.->
El equipo lo formaban, a parte de Prorock, Louis Chapuis, militar francés; Maurice Reygasse, administrador colonial aficionado a la arqueología; Bradley Tyrrell, aventurero y cazador, y Alonzo Pond, un arqueólogo de verdad. Obvio que iban a acabar pegándose.->
En su viaje hacia el Ahaggar documentaron ruinas medievales, arte rupestre y yacimientos neolíticos. Todo alucinante.->
Pero el gran descubrimiento estaba por llegar. En Abalessa, los tuareg les hablaron de la tumba de una antigua reina, conocida como Tin Hinan y fundadora de su clan, el Kel Rela.->
Esta reina habría llegado al Ahaggar desde Tafilalet, en el Sáhara marroquí, en algún momento del siglo XVII, y habría fundado tres clanes, uno de ellos Kel Rela.->
Prorock no era el primer europeo en saber de la tumba, un túmulo de piedra de 26 metros de diámetro, pero sí el primero que decidió excavarla. Y la sopresa fue mayúscula. Porque la tumba resultó ser no del siglo XVII, sino mucho más antigua.->
La excavación se practicó en el sitio donde se creía que estaba la cámara funeraria. Y acertaron.
Porque descubrieron sobre un lecho de madera, el esqueleto de una mujer ricamente adornada con todo tipo de joyas.->
Entre ellas, quince brazaletes de oro y plata. También aparecieron cientos de cuentas de cornalina, oro, turquesa y vidrio. Y vasijas y cestas llenas de dátiles, uvas y mijo. Claramente se trataba de la tumba de un personaje expecional. Pero ¿Era la tumba de Tin Hinan?->
El esqueleto era de una mujer y el ajuar era típicamente femenino también. Pero los objetos eran mucho más antiguos. Algunos, como esta estatuilla femenina, podría ser neolítica. Comenzaron las especulaciones.->
La solución estaba en un cuenco de madera al que nadie prestó atención hasta que llegaron a Argel. Al limpiarlo, observaron que había una chapa de oro con la impresión de una moneda.->
¿Y quién aparecía en la moneda? El emperador romano Constantino. Se podía datar entre 308 y 324 d.C.->
La cosa debería estar más o menos clara. Pero todo se lió. Los distintos miembros de la expedición empezaron a darse protagonismo y a criticar a los demás (especialmente a Prorock). Prorock empezó a fantasear y la prensa a multiplicar sus fantasías.->
Al final ya nadie sabía si aquello era un fake, o algo prehistórico o del siglo XVII. Hasta 1933. Maurice Reygasse, el funcionario colonial aficionado a la arqueología, volvió a Abalessa y excavó la tumba completamente. Y más sorpresas.->
Primero, porque aquello ya no parecía una tumba. Sino una casa o una fortificación con dos patios y varias estancias.->
Segundo, porque estaba todo vacío, salvo la habitación de al lado de la tumba de Tin Hinan. Allí apareció una lucerna romana del siglo III. La interpretación de lugar cambió totalmente.->
La nueva hipótesis era que la tumba de Abalessa era en realidad un fuerte romano que controlaba una ruta para comerciar con el África subshariana.->
La arquitectura del monumento, con muros de piedra seca y varias habitaciones, algo desconocido en la zona, así lo sugerían. Y también las puntas de flecha de hierro que aparecieron en la entrada. La tumba pertenecería a un momento posterior.->
Pero la nueva hipótesis no era muy convincente. En los años 70, un arqueólogo francés, Gabriel Camps, demostró que la arquitectura se parecía a la de otras tumbas saharianas de los siglos III-V d.C. Y algo muy intrigante...->
Y es que esas tumbas se concentraban en la zona de Tafilalet, en Marruecos. Precisamente de donde los Tuaregs decían que venía Tin Hinan. Es más que probable que en su tradición oral se hubiera conservado la historia de una reina extranjera que llegó al Ahaggar.->
En otra leyenda tuareg se habla de una reina coja. Y los estudios osteológicos demostraron que la Tin Hinan arqueológica lo era. Y no solo eso, era un personaje ambiguo desde un punto de vista antropológico, con rasgos masculinos y femeninos.->
En la historia tuareg existen varios personajes de este tipo, mujeres poderosas y enigmáticas. El equipo de Prorock fue en pos de leyendas europeas y encontraron una historia africana que no quisieron o no supieron ver. La arqueología hoy nos cuenta más sobre esa historia.->
Porque hoy sabemos más de las relaciones a larga distancia entre el mundo subsahariano y el mediterráneo. Conocemos numerosos yacimientos con materiales romanos y bizantinos al sur del Sáhara. Como este de Burkina Fasso.->
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Tin Hinan controló un punto de paso clave en esas rutas del desierto. Fue poderosa y rica y la enterraron con bienes procedentes del comercio (joyas, lucerna), pero también con objetos ancestrales (la estatuilla femenina). Era un reina entre dos mundos, en varios sentidos.->
En torno a ella se desarrolló un culto. Los nómadas peregrinaban a su tumba y se enterraban a su alrededor. Su memoria persistió durante los siglos -hasta la actualidad. Una de las muchas historias que todavía esconde el Sáhara.
Con información procedente de estos dos estupendos papers:
dialnet.unirioja.es
dialnet.unirioja.es

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