Guerra en la Universidad
Guerra en la Universidad

@GuerraenlaUni

7 Tweets Jan 19, 2023
Los ríos han servido como basureros durante siglos. Y los desechos de ayer permiten contar historias fascinantes hoy: como las de Lara Maiklem a orillas del Támesis. Aprovechando el librazo que acaba de publicar @Capitan_Swing os cuento cinco casos de arqueología en el barro:
1) En Bruselas, la construcción de un parking en 2019 sacó a la luz el lecho del río Senne y el mundo medieval que se escondía entre sus lodos. Desde ropa hasta pisadas.
2) Las excavaciones del metro de Colonia sacaron a la luz un tramo del río y el puerto fluvial de época romana, por el que viajaron productos de todo el imperio.
3) En Estambul, la construcción del metro también dio con un puerto: el de Teodosio en el Bósforo. Del limo salieron los restos de 36 barcos y miles de objetos desde el Neolítico a época otomana.
4) Los habitantes de Amsterdam llevan tirando mierda a los ríos y canales desde el Mesolítico. Y los arqueólogos nunca les estaremos los suficientemente agradecidos.
5) En París, los lodos del Sena cubrieron varias piraguas neolíticas del 4800 al 2700 a.C. Aparecieron durante obras de aterrazamiento del río en 1991.
Nota. En Iglaterra, la práctica del "mudlarking" (buscar restos en el barro de los ríos) está reglamentada. Es necesario obtener un permiso e informar de todos los hallazgos a las autoridades.
pla.co.uk

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