Esa idea, la de vivir al margen de los deseos que no son sino fuente de insatisfacción y miedo pues están destinados a no verse cumplidos (si no, no serían deseos, preguntad a Bataille), toma su forma más perfecta en una divisa: "NEC SPE, NEC METU".
Fue él quien organizó la entrada triunfal del joven Felipe II en Milán en 1548 (el "Felicísimo viaje") y quien, entre los arcos triunfales levantados, colocó uno con este emblema, el traqueteado "nec spe nec metu" (a buen seguro que Ferrante sí esperaba algo).
¿Fue original?
¿Fue original?
No esperar y no temer. Me pregunto hasta qué punto estos personajes no esperaban nada o lo esperaban todo.
De cualquier modo, deja claro que las enseñanzas estoicas no se habían perdido y que el camino al neoestoicismo estaba abierto de par en par.
De cualquier modo, deja claro que las enseñanzas estoicas no se habían perdido y que el camino al neoestoicismo estaba abierto de par en par.
Ahora, mirad lo que publica @Acantilado1999 y qué frase recoge. La misma idea.
¿Sabéis quién tenía, no una, sino dos ediciones de la Consolación de la filosofía de Boecio para acompañarle en sus últimos años? .
¿Sabéis quién tenía, no una, sino dos ediciones de la Consolación de la filosofía de Boecio para acompañarle en sus últimos años? .
Si os interesa el tema de las divisas de Felipe II, echadle un ojo al artículo de Sagrario López Poza, "NEC SPE NEC METU" y otras divisas o emblemas de Felipe II", publicado en 2011.
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